Es injusto.
Cada día, más o menos motivado, con ganas o con pocas ganas, me pongo delante de esta pantalla -la mía- para contar (contarme, contaros) alguna cosa que me parezca interesante, divertida, inteligente o atractiva sin más para cualquiera que quiera perder una rato de su tiempo (de las últimas horas del día, las más valiosas) conmigo.
Y, para contentarme y contentaros, de vez en cuando, hablo de mí (tema inagotable, por otra parte). Pero sois insaciables. No os basta con que os desvele mis gustos musicales, mis preferencias en los comics o mis inclinaciones políticas, no, ahora queréis saber mi ideario religioso: ¿ateo o creyente?
¡Arrea! (que diría mi suegro), ¡arrea!, ¡la pregunta ...!
Lo siento pero hoy no voy a responderla, no tengo ganas ni tiempo (empieza "Modern Family" en la tele, una de mis series favoritas).
En cambio os pondré un ejercicio para mañana: ¿qué siginifica ateo y qué significa creyente? ¿son conceptos contrapuestos? ¿se puede ser ateo y creyente? ...
Una pagína, a doble espacio, no más de 30 líneas.
Y pasaré lista ...

No hay comentarios:
Publicar un comentario