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lunes, 30 de mayo de 2011

PRE...

Me cae mal Contador. No me gustan los que se rebelan contra el líder cuando éste lo es por méritos propios. Me suena a envidia cochina, y creo que eso es lo que sentía (y siente) Contador por su jefe, Armstrong. Yo soy de Armstrong… Así que como me cae mal (Contador) declino otorgarle la cabecera como en un principio las musas me inspiraron. Además, tampoco encajaba bien, porque no era de él de quien quería hablar sino de la circunstancia que le rodeó en el momento de su proclamación como vencedor del Giro de este año: … el himno nacional español con letra…, pero no con la letra del concurso de hace tres años sino con la anterior (y poco exitosa, la verdad) de José María Pemán.

No entraré a valorar el gesto del ciclista en esos momentos, gesto que ha sido catalogado como de sorpresa e indignación (o casi) y que a mí me pareció de no me entero de nada, a ver cuándo se acaba esto que tengo ganas de irme al hotel…” De lo que quiero hablar es del general …¡rasguémonos las vestiduras…, han usado un símbolo PRECONSTITUCIONAL!… Porque sí, la letra que Pemán compuso para acompañar a la Marcha Real es preconstitucional, pero es que también es prefranquista, y ¡pásmense!, también es prerrepublicana (ahora resulta que antes de la república, perdón, República, ya existía el mundo con todos sus adminículos)…, …, es que fue un encargo del general Primo de Rivera en la época de la Dictadura (la suya, la de Primo de Rivera). Vamos, que es de la época del Charleston y de Josephine Baker haciendo chiribitas con los ojos (¿se acuerdan?)…, de los años veinte, felices veinte por lo que dicen.

Y aquí estamos, pasados 80 o 90 años, desmayándonos por las aceras porque un señor (bastante pesado, por cierto) de aquella época tuvo a bien (y a bien pagado, me supongo) ponerle unas estrofillas de mayor o menos exaltación patriótica a una cancioncilla que, por lo demás, parece no necesitarla. Y aquí estamos, con el himno y la bandera a cuestas, que también nuestra enseña patria tiene su aquél dependiendo de si en el escudo hay un águila o un cernícalo, o unas columnas o unos postes de teléfono, o una corona, o una coronita, o una san miguel…, y así la tachamos de constitucional o no, o preconstitucional, o, directamente, ilegal…, aunque curiosamente nunca se hace referencia a tal característica cuando sindicalistas e izquierdosos varios hacen gala de la otra, de la tricolor, la republicana, la que, miren por dónde, esa sí que es preconstitucional, y muy ilegal, que atenta contra uno de sus primeros artículos, el de la Monarquía y todo eso.

Y con todo eso estamos, y con todo eso y más estoy yo, que acabo de caer en la cuenta de que, ¿quién lo iba a decir?, también soy preconstitucional…, concretamente del 58.

Estoy acabado. No tengo perdón.

domingo, 29 de mayo de 2011

ESTOCOLMO

¿Os acordáis? Fue en 1973, el año del vuelo de Carrero Blanco…,  en un atraco a una sucursal bancaria de la capital sueca. Resultó que ni los Hombres de Harrelson de aquellos lares pudieron convencer a cuatro de los rehenes (porque hubo rehenes) de que aquellos delincuentes que les habían retenido durante 6 días eran unos malotes. Se negaron incluso a colaborar en el proceso legal subsiguiente. Claro, diréis, eran suecos, y ¿quién se puede extrañar de semejante reacción en gentes que parecen tener menos sangre en el cuerpo que un mosquito en ayuno por Viernes Santo? Y sí, eran suecos, pálidos –que no palúdicos- mosquitos, pero el caso es que al años siguiente 1974 (sin vuelo alguno que yo recuerde, aunque alguno habría, casi seguro), en los nada sospechosos de padecer anemia EE’s-UU’s, se produjo otro secuestro y otra contrarreacción del secuestrado. En esta ocasión llegó incluso a echarse al monte con sus recién encontrados mejores amigos de toda la vida y, durante una temporada, montaron juntos una serie de performances en los bancos y cajas de ahorro de aquellos lugares. Parecido a lo de los suecos salvo por la popularidad del segundo(a) protagonista: Patricia Hearts, rica heredera y pija-pijísima a lo Paris Hilton, pero con menos gracia personal…, un drama… Sea como fuere, entre los mosquitos de la primera historia y la cigarra de la segunda se montó un cuento (posteriormente verificado como real) que se dio en llamar “Síndrome de Estocolmo”. Vamos, que si te dan una torta en público y, tras sesudas meditaciones, decides darle tú otra al pobre desgraciado que pasa por tu lado, pues eso, que ya tienes diagnóstico: no pasa nada, es que te ha pillado el Síndrome de Estocolmo.

Y Síndrome de Estocolmo (o de Ferraz, si hemos de asignar las responsabilidades por una cuestión geográfica) le ha “dado” a Carmen (miren, paso ya de intentar dilucidar si es Carmen, Carme, Carma o Karma…, y de la pronunciación menos aún) Chacón cuando, después de anunciar llorosa que pasaba de las primarias, que era por el bien del partido, del jefe y del gobierno, sí, pero que algo había habido…, después de que ayer mismo la viésemos con gesto serio y circunspecto en el Comité Federal del PSOE aplaudiendo a los benefactores (la ceja y el anís del mono) de su caída con gesto de “ya os pillaré…, en la calle os espero”…, nos desayunamos hoy con laudatorias y halagadoras declaraciones refiriéndose al amigo Rubalcaba como la persona más esto… y más aquello que el Partido pudiera necesitar.

¿Es o no es síndrome? ¿Has visto la luz camino de Damasco? ¿Has rehecho tus cálculos o alguien ha añadido algún cero a tu cuenta política?..., …, … ¿Estás en Estocolmo o estás en Madrid?

sábado, 28 de mayo de 2011

DESFILANDO

Me llama la atención en El País de hoy un artículo de opinión (¿se dice así?) de Juan Arias, a quien no conocía de nada o, si lo conocía, lo había olvidado, en el que diserta sobre los ateos, el ateísmo y su relación con la existencia de Dios, todo ello al pairo de aquellas famosas procesiones de ateos de la última Semana Santa, que no sé si llegaron a producirse… Y por motivos tanto religiosos como políticos y hasta filosóficos se declara ferviente partidario de su celebración (no sé a qué viene hablar de esto al final de mayo, pero bueno, ya que saca el tema, acepto el envite…)

No digo ni que sí ni que no, me da bastante igual. De hecho soy costalero en una cofradía del Nazareno más por motivos folclóricos que religiosos. Salgo en las procesiones oculto tras mi capirote y mis pensamientos más íntimos, pero lo hago con absoluto respeto. Y ahí va el primer matiz: los actos humanos no son buenos ni malos, lo son sus motivaciones, y dudo mucho que una procesión de ateos tenga motivación más allá de la burla y el escarnio de los creyentes…, o de los que simulan serlo. Fuera de eso, por mí como si se manifiestan vestidos del gallo Quirico.

El segundo matiz viene dado por Dios mismo, que, se mire como se mire, no hay sólo uno, que si hubiera sólo uno ya sería de tontos matarnos unos a otros por la misma cosa… Así que no habiendo sólo uno (y además cada uno de esos uno tiene un sacutón de nombres) habría que aclarar si nos referimos a alguno en concreto (que yo creo que sí) o si se trata de que cualquier ateo de cualquier Dios pueda procesionar haciendo público su rechazo al mismo… Ojo, que se puede montar la de Dios, y no es un juego de palabras.

Y, para acabar, el tercero. ¿Valen sólo los dioses al uso?, ¿se puede ser ateo sólo de Yaveh, Jehová, Allah, Manitú, Odín, Zeus, Osiris, etc.?, ¿o se puede apostatar públicamente de los abstractos dioses de la modernidad? ¿Podemos?, ¿se puede renegar del dios por excelencia de los tiempos actuales?... ¿Puedo hacer acto de no-fe en la Democracia (real o ficticia)? ¿Y si desfilamos…, pongamos por caso, treinta y seis personas por la calle principal de donde sea reclamando la vuelta de la tiranía, o de la oligarquía, o una simple dictadura?

Nos matan…, así que mejor que no haya procesiones de ateos. Lo digo por si acaso.

EL TIEMPO

¡Ay, qué miedo! Mejor no digo nada.


                           (Dedicado a los héros de Fukushima)

viernes, 27 de mayo de 2011

A GÜEVO

Perdón por la expresión. Ya comprendo que no es propia de un aspirante a genio del comentario socio-político diario pero es que es así como lo siento: me lo han puesto a güevo.

Andaba yo husmeando en periódicos y telediarios (nunca escucho la radio) a la caza de alguna idea mágica que desarrollar en estas líneas…, dudando entre recurrir a Gadafi (siempre da mucho juego, aun cuando hace días que no sé nada de él…, en persona…) o comentar algo sobre Mladic y esas terribles imágenes de los prolegómenos a lo que sería la terrible matanza de Srebrenica, cuando semejaba ser sólo un buen hombre preocupado por el mal que les pudiese acaecer a aquellos ocho mil desordenados bosnios…, o ir un poco más allá (más acá, en realidad) y comentar lo oportuno de su detención justo ahora que el gobierno de Belgrado parecía en el punto de mira internacional por su reticencia en la localización del pollo éste (… punto de mira de la UE y del FMI…), o quizás diletar sobre los pasitos p’alante y pasitos p’atrás de esa regeneradora de la eterna Yenka hispánica (lo de la Yenka no es mío, es de la más inteligente de mis inmerecidas seguidoras)…, ¿y Telefónica, que va a obtener más de 800 millones en plusvalías con la salida a Bolsa de su filiar Atento mientras planea despedir a más e 800 españoles (la cuenta sale fácil)?…, o volver, quizás, a rematar a Valdano (lo del remate como expresión futbolística está bien traído, hay que decirlo) como personaje eterno, puesto que habla desde la eternidad y hasta ella se dirige sin llegar nunca a decir o hacer nada de mérito, lo cual es ya un mérito de por sí…, …, andaba, en fin, tras alguna cosa que llevarme al teclado (en el siglo XVI hubiese dicho algo así como “… en búsqueda de alguna pluma que el viento trajese para inspirar y maldecir del ajado instrumento que en mis manos hallaba...”, pero no es éste el Siglo de Oro sino el de la Informática…) cuando ha venido en mi auxilio eso, mi propio siglo, con una pantalla de televisión en la que las imágenes de la barcelonesa Plaza de Cataluña ilustraban una voz en off que informaba del desalojo de la acampada del 15-M por parte de los Mossos, plaza de Cataluña dominada en una de las fachadas que la conforman por una gigantesca bandera culé…

… que vale que valga todo, que la rebeldía es fetén cuando está bien integrada y controlada en una burguesía tan burguesa como la catalana, que está muy bien que, ya que han dado la coña durante la campaña electoral, y ya que no han ayudado nada a la causa, que se queden ahí, como mosquito coñazo en las espaldas de los peperos (“¿a ver qué sabéis hacer, listillos?”), que un turista capaz de aguantar un trayecto completo de las Ramblas bien se merece la gloria de acompañar con palmitas al aire unas cuantas consignas bienintencionadas de un grupo de bienintencionados progres de los dosmiles y pico, que todos somos el 15-M y salimos en la tele más, que todo está muy bien y que todo lo comprendemos pero…, ojo, ojo, que el sábado es la Champions y, casi seguro, vamos a guanyar-la, y que hay que celebrar-la, y que Sant Jaume está cerquita y collons, no anem a joderla, y que Pep estará molt maco, y que hasta aquí hemos llegado (fins aquí hem arribat)…, … Claro que habría que saber qué les importa más a los quinceemeros, si su propia acampada o la hipotética celebración… Y digo “hipotética celebración” porque ese es el motivo textual que han dado en el Ayuntamiento de Barcelona para la limpieza (también textual)… El caso es que, al abrigo de lo de Barcelona, en toda España han aprovechado para exigir el desmantelamiento de las asambleas callejeras…, repito: ¿tanto asustan?

Dan ganas de decir que así es España…, si no fuese porque me parece que no, que no lo es…, o decir “País…”, pero sería copiar a Forges, y uno tiene su dignidad…, o, por fin, decir “fútbol es fútbol” como decía Boskov, pero era serbio y, tal y como se han puesto los de La Haya, mejor no nombrarlo, no sea que se les caliente la cabeza y se den una vuelta por aquí…

… a güevo…

jueves, 26 de mayo de 2011

HYBRIS

¿Hybris?, ¿qué es la hybris? ¿Cómo definir el concepto que se esconde tras un término griego ya de por sí intraducible? ¿Es la hybris orgullo?, ¿desmesura en nuestros actos?, ¿es la violencia de los poderosos hacia los débiles?, ¿es simple chulería?, ¿desprecio hacia los demás?, ¿es sólo el trágico error de los héroes en los dramas griegos?..., ¿es “conmigo al fin del mundo”? Supongo que es un poco de todo eso, una mezcla…. Es hybris. Es la Torre de Babel.

Sea como fuere, y aunque no sepamos expresarlo con palabras, la hybris (vale decir el personaje afectado por ella) ha estado con nosotros desde el principio de los tiempos con Adán y Eva hasta nuestros días, como una enfermedad crónica de la Humanidad. Porque de una enfermedad se trata y, como tal, puede resultar mortal y acompañarnos hasta el final de nuestra existencia o, con un tratamiento adecuado, tener cierto grado de cura (nunca completa, me supongo). Aquiles, el héroe homérico, es el paradigma de los primeros: orgulloso, arrogante, deificado en vida y convencido de sí mismo hasta el momento de enfrentarse a su destino. Sansón, el bíblico, pudo ser ejemplo de los segundos, pero su arrepentimiento no le libró de un trágico final con lo que la cura no fue completa. Así que elijo a Segismundo, el personaje calderoniano que tras su auge y caída emerge de nuevo con un mejor conocimiento de sí mismo que le permite reclamar el puesto que en justicia le corresponde.

Son “hybris” mitológicas e “hybris” literarias y, por lo tanto, simbólicas. Pero también las hay reales, antiguas y modernas, pasadas y actuales. Nerón fue un ejemplo de “hybris” (Calígula no, él era loco), Enrique VIII quizás también, Hitler (sobre todo al final), Stalin, Mao, Mussolini… Pero no hay que irse a grandes personajes históricos con grandes epopeyas a sus espaldas para encontrarlos, personajes de los que, por lo demás, no podemos estar del todo seguros ni de sus motivaciones ni de sus circunstancias…, están demasiado observados por la Historia y, probablemente, distorsionados por ella. Es más fácil encontrarlos en nuestros días y cerca de nosotros. Vamos a ver…

Valdano, el juzgador de talentos ajenos que da por descontado el propio aunque nunca lo haya podido demostrar… Contador, a quien su duelo con Armstrong por la jefatura del equipo hizo despertar (como Segismundo) su lado hybris… Nadal, el anti-hybris, hasta tal punto que casi da grima tanta humildad…, Valentino Rossi, talento desmesurado pero cero-hybris Almodóvar (no añadiré más)…, …, …, y el más claro de nuestras hybris actuales, Zapatero, líder mesiánico convencido de su propia valía y de la justicia y validez de su misión, convencido de su visión de la historia pasada y de la por venir, aposentado en una irrealidad tan tozuda que sólo podía llevarle a la negación de todo lo que no encajase en ella…, convencido, en fin, de que sólo una pirueta del destino podía llevarle a caer en ese error trágico de los griegos y, en consecuencia, en la inmortalidad, en la que ha de acabar para encontrarse con Aquiles, con Nerón y con su abuelo (el bueno, no el malo).

Así que ojo con la hybris y ojo con los “hybris”, ambos acechan en las esquinas más sombrías de los callejones de nuestra personalidad. Nadie está libre de peligro.

Salvo yo, claro. Yo no soy un “hybris”…, ¿o sí?

miércoles, 25 de mayo de 2011

¿KUN ME DÍÍÍÍCES?

Todo al hilo del bombazo informativo de estos dos últimos días: el Kun Agüero se quiere ir del Atlético. Y claro, se han disparado los rumores (se han disparado con bala) en dirección a Concha Espina. ¿Está el Madrid detrás? ¿Remontarán los Vikingos el Manzanares en un remedo de aquella odisea medieval que transcurrió por aguas del Ebro hasta (dicen) Pompaelo, la por aquel entonces villa de origen romano, la por este entonces aldea vascongada de orígenes amaios?

El Kun se quiere ir..., ¿kun tendrá el Kun? Pues hartazgo, ¿kun va a tener? Hartazgo de estar en un equipo kun no le lleva a ningún sitio más allá de Neptuno (y no me refiero al planeta, me refiero al dios..., tristes tiempos estos en los kun la mitología es sólo un sustituto de la física), hartazgo de ser pequeño (kun muy alto no es, pero algo más ya podría destacar), hartazgo de pequeñas glorias, kun por pequeñas no son ni glorias ni glorietas, apenas cruces de calles de barrio, y hartazgo sobre todo (me lo supongo por lo kun a mi carácter toca) por militar en un club kun presume de histórico por un lado y kun, por el otro, sólo tiene la vista fija en el vecino, señal ésta de pequeñez máxima, de miseria espiritual y, al fin, de futuro completamente opaco, no sólo al éxito sino a la más mínima rebeldía... Hartazgo, es claro, del Atlético de Madrid...., institución por la kun hace un año o dos juró lealtad infinita y, es claro también, odio eterno al enemigo de allende Castellana.

¿Qué le pasa al Kun?..., pues eso, eso es lo kun le pasa.

martes, 24 de mayo de 2011

PESCADILLA DE RACIÓN

No me gusta el pescado, lo dije una vez y lo vuelvo a repetir. Mi padre era pescador, pero no de río (en San Sebastián el río apenas daba para pescar alguna cagarruta), mi padre era pescador de costa, de esos que se ponían en las rocas del rompeolas, plantaba su caña como podía..., y ahí se echaba la tarde. En aquellos años infantiles no podía comprender qué diversión encontraba en pasarse las horas muertas mirando a una caña que, me parecía a mí, no se movía nunca. Ahora sí, pero ya es demasiado tarde. Mi padre murió sin poder llevarse esa pequeña alegría de que alguno de sus hijos (éramos 6) entendiese qué hacía allí, tarde tras tarde, esperando que el sol se rindiera de sueño y dejase su sitio a la noche. Para colmo, y para mi asombro (yo nunca le vi sacar un pez del agua), mi padre debía de ser buen pescador porque todos mis hermanos y yo temblábamos al unísono cuando oíamos la puerta de casa al volver él de una de sus tardes pescadoras: era seguro que algo traía y era seguro que esa noche o al día siguiente habría pescado en la mesa..., y unos pescados horribles, fangosos, gelatinosos y, cómo no, llenos de espinas... Así que a mí no me gusta el pescado. Con alguna gloriosa excepción, como esa pescadilla que alguien dio en llamar de ración y que se presentaba redonda en el plato redondo, mordiéndose la cola como agarrándose a una última esperanza de sobrevivir a la sartén.

Y como pescadilla de ración se me aparecen los desafíos que hoy se han lanzado mutuamente Zapatero y Rajoy: que pidas una cuestión de confianza..., presenta una moción de censura tú si te atreves... Vueltas sobre lo mismo, porque ninguno de los dos puede hacer nada de eso... Si Zapatero presenta una cuestión de confianza sabe que no puede ganarla porque los partidos minoritarios no quemarían sus naves en apoyo de alguien que ya ha demostrado a todos y a sí mismo que no puede..., y si Rajoy presenta una moción de censura sabe también que no puede ganarla porque los mismos que no darán su apoyo a una brasa que se apaga lo negarán a una llama que, o bien arrasa con todo y todos, o, peor aún, sale adelante y acaba con ellos. La vida de las minorías (como la de los clubes de fútbol pequeños o de pequeñas ambiciones) es muy cómoda. Apenas hay que hacer... nada. Levantar la mano de vez en cuando para que te vean, que recuerden que existes, y ya está.

Como veréis tengo muchos y variados motivos para que no me guste el pescado, ni siquiera la pescadilla de ración. 

lunes, 23 de mayo de 2011

ACLARACIONES

Veamos, tenemos un pequeño lío entre manos y parece que el causante soy yo. No ha sido mi intención en ningún caso pero soy consciente de que los cementerios están llenos de buenas intenciones y malas disculpas, así que no diré nada de mis intenciones y me abstendré de esbozar cualquier intento de disculpa. No lo creo necesario.

Pero sí me gustaría aclarar a Tinker que mi atalaya no es una torre de marfil ni un palacio en las nubes sino más bien una columna al estilo de Simón del desierto de Buñuel (no sé por qué, pero las películas del periodo mejicano de Buñuel me parecen, con mucho, lo mejor que hizo nunca), una cárcel en realidad. No me siento orgulloso de la distancia desde la que observo, pero es que estoy muy lejos...

En cuanto a ti, Tamao, me temo que te has dado por aludido por error. No te contestaba a tí pero comprendo que si de alguna manera te has sentido ofendido es que de alguna manera lo he propiciado yo, así que lo siento, pido disculpas por algo que nunca quise hacer..., y que ni siquiera estoy seguro de haber hecho.

Por lo demás, parece que las noticias vuelan..., son pájaros de ida y vuelta, y hay quien piensa que estoy... crecido, supongo que esa debe ser la palabra. No esoy crecido, soy yo, es que soy así, siempre he sido así. No hay truco.

Adiós.

A VER SI NOS ACLARAMOS (NO SOY UN QUESO)

Hasta donde puedo decirlo parece claro que no tengo muchos seguidores, aunque creo que los que hay son razonablemente fieles a mi cita diaria con las palabras. Es sólo por eso (y por educación) por lo que voy a romper, sólo por esta vez, el aislamiento de mi atalaya (no lo digo yo, lo decís vosotros), en la que escribo y escribo, con mayor o menor fortuna pero sin preocuparme de nada ni de nadie, voy a romperlo, pues, y a contestar a uno de vosotros que se ha dirigido de una manera más personal a éste que os habla.

En primer lugar, creo que está claro que no tengo dos blogs con idénticas entradas y distintos comentarios. Es sólo que he decidido pasarme al blogspot.com desde el blogspot.es por una simple cuestión de tráfico. Y, precisamente para no despistar o perder a alguien, estoy manteniendo ambos blogs hasta final de mes. Naturalmente si uno entra a un blog o a otro y deja allí su comentario éste no se duplica, queda en uno o en otro, pero no en ambos. Puede que mi mente sea un tanto difusa pero creo que la cosa es clara y fácil de entender, salvo que vuestras mentes sean aún más obtusas que la mía. Y que nadie se me ofenda..., o sí, que me da lo mismo.

En segundo lugar, reitero mi posición de desprecio hacia la mayor parte de lo que se podría llamar Política Activa y mi negativa a hablar de ella. Y no lo hago, no hablo de Política, hablo de otras cosas, de sensaciones y sentimientos más íntimos que, a veces, se apoyan en hechos que pudieran ser confundidos con hechos políticos, pero no es esto, ¿eh?, no es esto (que decía Jordi Puyol). No es esto.

Y en tercer lugar, y en base al párrafo anterior, niego la mayor: es imposible que alguno de los comentarios introducidos por vosotros sean mejores que las propias entradas comentadas. Es imposible porque, me temo, habláis de otra cosa. Sea lo que sea lo que tenéis en la cabeza no es lo mío. Lo siento. No es que os perdáis por el camino, es que vais por caminos distintos.

Puede que, a partir de ahora, se produzca una desbandada (pequeña desbandada) pero tengo que ser sincero con vosotros. Me gusta que haya comentarios y los leo con cierto interés y mucha educación..., pero no me importan (no mucho)..., ni los entiendo ni me llegan al corazón.

Lo siento...

Pero como no soy un queso en medio del desierto, y porque me produce cierta ternura vuestro interés por el mundanal ruido, voy a hacer un pequeño comentario sobre lo de ayer..., sobre las elecciones quiero decir.

Me preguntan si me ha sorprendido el abultado triunfo del PP. Pues ni sí ni no, no había cuantificado mis expectativas porque, en primer lugar, no las tenía y, en segundo lugar, no entiendo de estadísticas, encuestas e intenciones de voto. Ya daba por supuesto que sí, que ganarían. A la gente le puedes contar todas las milongas que quieras y todas les parecerán bien siempre que tengan el bolsillo a buen recaudo (bolsillos en los que caben muchas cosas: dinero, trabajo, hijos…). No sé si el PP podrá rehacer los descosidos pero está claro que la izquierda española sólo vive de la ideología, de la que cree tener, y eso, cuando hay problemas, sirve para poco, y hasta las masas, estúpidas casi todo el año, pueden entender eso. Quizás Zapatero es el único que no lo había entendido..., y, a juzgar por su intervención de ayer noche, sigue sin entenderlo.

Por otra parte... Bildu. No entraré en los culpables de su éxito ni si en si hay culpables. Sólo repetiré algo que me dijeron hace muchos años: en Vascongadas no hay skin-heads porque están todos en Herri Batasuna. Es decir, toda esa corriente de "rebeldía" y marginalidad que en otras partes de España forma corrientes como los "cabezas rapadas" o, ahora, los "antisistema" y que acaba por conformar los dos extremos del espectro político allí se agrupan con un único nombre: abertzales. Así era hace treinta años y así es ahora con los parados, los parados sin paro, los marginales en general y... 3 ó 4 etarras auténticos que aún pululan por ahí. Así lo veo yo.

En cuanto a lo de "Dios y los tontos" (que decía ayer) no cambio ni una coma pero ójala Dios tuviera a bien repartirlos un poco más por esas tierras de España en lugar de concentrarlos a todos en Zaragoza y alrededores..., o me parece a mí.

Nada más..., salvo que se me ha roto un grifo en la cocina (un grifo recién puesto) y espero (¡pobre de mí!) que el fontanero sea puntual esta tarde.

A lo mejor mañana os lo cuento.

domingo, 22 de mayo de 2011

¡HE GANADO YO!

Hoy es día de escrutinios, recuentos, resultados… Diputados, concejales, ayuntamientos y comunidades autónomas de clase B (las de clase A están de vacaciones en Cancún y han dejado esto para mejor ocasión) se han puesto en juego y, como en el Parchís, candidatos y ayudantes de candidatos han correteado por el tablero nacional, saltando de casilla en casilla, a veces de 10 en 10, a veces de 20 en 20, para acabar a última hora todos juntitos, cada uno en su color, esperando el veredicto democrático-real-(o-no) de los dados, esos electores que un día sacan tres y al otro seis.

Y, como siempre, todos, de un modo u otro, han ganado. Incluso ante la tozudez de los datos, todos han ganado. Incluso un día como hoy en el que el PSOE tiene difícil defender un atisbo de victoria, también han ganado, o al menos lo parece si atendemos al zapping televisivo y nos damos una vuelta por Antena 3 donde un estupefacto Enric Sopena y un periquitín Eduardo Madina (pero que muy periquitín) han adoptado una actitud político-chulesca como pocas veces había visto yo, pero bueno, al fin y al cabo no ha sido culpa suya, ha sido la crisis, que ya se sabe que es muy derechona ella, la crisis.

Camps parece haber sacado mayoría absoluta (bien empleada estará si con esto empieza a pagar sus propios trajes), Álvarez Cascos    le ha mojado la oreja al PP en Asturias (¿qué pasa, Marianito?), Bildu ha ganado o casi en San Sebastián (no sé qué decir, y supongo que el PNV tampoco), Eva Almunia no gana (parece que Dios odia a los tontos) y Belloch parece que tampoco (los bares de Zaragoza se pondrán de luto), Izquierda Unida presume de ser la única izquierda que ha subido (¡menudo mérito!), UPyD no sale por ningún lado (¿tendrá razón Rosa Díez?), los catalanes bailan todos una sardana y los andaluces no saben muy bien si la Feria de abril ha acabado o si el Rocío está ya en marcha, vienen y van. Pero, sea como sea, todos han conseguido ganar.

Y se equivocan, no han ganado ellos…, he ganado yo. ¿Que por qué partido me presentaba?, ¿que en qué circunscripción electoral he pedido el voto?, ¿que cuántos concejales y diputados me asigna el Uribarri de las elecciones, don Fernando Onega?… Pues seis concejo-diputados como seis goles, en la circunscripción de San Jorge de Huesca, y el partido… las semifinales de la Copa Primavera de Fútbol 11 en la que, con toda humildad y con todo entusiasmo, participo. Hemos ganado 6 a 0 y el domingo que viene la final.

Para lo que me importa…, he ganado yo.

¿Ustedes jugaban?

sábado, 21 de mayo de 2011

MI REFLEXIÓN (¿puedo?)

Es el día y, si de eso se trata, seamos obedientes y reflexionemos. ¿Qué debemos hacer?, ¿qué debemos decir o pensar?, ¿debemos hacer, pensar o decir algo? Yo creo que sí, que algo hay que hacer. Pero, por encima de todo, creo que lo que haga cada uno, lo que cada uno piense, debe estar de acuerdo con su conciencia. Ya está dicho.

Pero decirlo es fácil, hacerlo no. De pequeños nos enseñaron que el principal (para mí) sacramento de la iglesia católica, la Penitencia, empezaba por un sincero e íntimo Examen de Conciencia, una reflexión interior. Puede que todo lo demás lo haya perdido, o derrochado más bien, por el camino de mi vida pero al menos siempre he tenido claro que puedes engañar a todo el mundo, pero no a ti mismo. Mi Examen de Conciencia particular, mi reflexión, tiene esto muy presente. ¿Y el vuestro…?

No sé…, cada uno se lo sabrá. El PP clama por el cumplimiento de la ley mientras para sí hace cuentas de los 100 votos que ganaría con cada cabeza rota. El PSOE pide calma y equidad policial mientras contabiliza 100 votos más por cada cabeza sana. ¿Preocupan la Ley o la Justicia?, preocupan los 100 votos. En su Examen de Conciencia esto tendrá que quedar claro. ¿Y en el vuestro…?

Los asistentes a las concentraciones de estos días han estado simpáticos, ecuánimes, amables, ponderados y lejanos de cualquier posicionamiento partidista…, hasta hoy. ¿Mañana?..., mañana irán a dar su apoyo a cualquier opción de las ya existentes hace dos semanas. Me parece muy bien si consideran que eso es compatible con la sincera indignación por el sistema de la que todos han hecho gala, y si no…, si no han hecho un auténtico Examen de Conciencia y actuado con arreglo a él habrán traspasado la línea que quería separarnos de Ellos. Se habrán examinado en vano. ¿Y vosotros…?

Leo editoriales, escucho voces de la calle, atiendo a comentarios hechos sobre comentarios de mis propias reflexiones…, y me entra una duda razonable de que nadie esté haciendo una auténtica reflexión. Sólo veo listas de datos, autojustificaciones, teorías conspirativas, mala leche, enfado interior…, veo “y tú más…, … tú empezaste…, … si tú no hubieses dicho… hecho…”. ¿Vosotros también…?

Yo no soy especial, sólo soy alguien que tiene a gala saber hacer un auténtico Examen de Conciencia y alguien que siente auténtico Dolor de los Pecados. No puedo presumir de haber ido más allá. El Propósito de la enmienda y el Decir los pecados al confesor han quedado atrás…, en cuanto a la Penitencia cumplo con la mía como puedo, igual que todo el mundo… Pero al menos hasta esta Reflexión sí he llegado.

¿Y vosotros…?  

(PD.: en mi entorno más cercano no conozco a nadie que vote a favor de nada, todos lo hacen –creo- en contra de alguien o de algo. Si esto es así la Izquierda ha ganado una nueva batalla moral, la del voto útil que ellos mismos inventaron cuando en los inicios de esta mal llamada Democracia temieron la dispersión de sus opciones ante el aún auge del todavía existente Partido Comunista).

(Se me olvidaba: he duplicado este blog traspasándolo a blogspot.com, creo que por allí circula más personal y el ego es el ego…; el acceso es http://5denoviembre-cosassueltas.blogspot.com/, durante unos días publicaré en ambos pero acabaré, creo, en este, si es que seguís por aquí…)

viernes, 20 de mayo de 2011

LO QUE DA MIEDO

¿Qué nos da miedo?, ¿qué les da miedo? Algo será. Veamos…

En el punto álgido de la campaña electoral (a quien Dios confunda como hizo con Almodóvar) Rubalcaba ha desertado de sus obligaciones partidarias, nos ha dejado huérfanos de diatribas, avisos y amenazas para volver raudo a sus obligaciones profesionales de jefe de polis y ladrones. Ha abandonado el coso a punto de salir el sexto de la tarde para decirnos: “se hará o no se hará lo que se deba hacer, pero siempre de una manera proporcional”. ¿Proporcional a qué?, ¿de qué tiene miedo?

Mientras tanto don Zapatero ha puesto su ceño más fruncido, su mirada al infinito más penetrante, su gesto más enérgico para decir y decirnos a todos: “yo os entiendo, sé por lo que estáis pasando, venid conmigo y contadme vuestras cuitas”. Lo ha dicho tan sinceramente ensayado que parecía temer algo…, ¿el qué?

A Cayo Lara se las han puesto como dicen que se las ponían (desconozco el qué) a Felipe II: ¿cómo que os prohíben?, semejante atentado a la libertad de expresión no se puede tolerar…, ¡ahí voy yo! Se ha dado más prisa de la que hubiese tenido en cerrar las puertas de su cuartel general de haber visto aparecer a los Reyes Magos por la esquina de la calle Belchite en Madrid. Tanta prisa sólo puede significar pánico…, ¿a qué?

Sólo el miedo puede explicar la falta de cintura de Cospedal ante las preguntas sobre qué debía hacerse: “sólo hay que aplicar la ley”, o el permanente enfado (con motivos o sin ellos) de Esperanza Aguirre porque se le han instalado en la puerta de casa. ¿No resultaba fácil en realidad sacarle partido a la situación?, yo creo que sí. Sólo era necesario no tener miedo.

¿Rajoy? Revoloteando..., de flor en flor.

Hoy he estado en la concentración de Huesca y sólo he visto gente diciendo cosas corrientes, más o menos sinceras, más o menos descabelladas y muy distintas unas de otras, gentes con traje y corbata, gentes con rastas, con palestinos y sin ellos, gente totalmente diferente a mí, pero… ¿y qué? Yo estaba allí y ellos también, y no teníamos miedo.

Miedo me da la noticia de El País en la que se da cuenta de los manejos de algún ejecutivo de una aseguradora alemana (Munich Re) para llevar mujeres a las convenciones de sus comerciales. Y me da miedo, no los manejos (groseros por lo demás) sino la respuesta airada de una ministra de Sanidad y Emancipación (sí, lo han leído bien) de Renania del Norte-Westfalia: “… si tuviéramos una cuota obligatoria de mujeres en los consejos de administración, no sucederían estas cosas…”

¡Arrea!, eso sí que me da miedo.

Me voy a la concentración antes de que den las doce y me convierta en calabaza, a ver qué pasa Rubalcaba-Cospedal.

CON FLORES A MARÍA

... ¡con flooores aa Maríiia, que madre nueestra eees... Eso cantábamos en Párvulos con las monjitas marianistas y en Primaria y Bachiller con los frailes corazonistas, era el mes de mayo, el mes de las flores y de la Virgen. No hacía falta nada más, con eso bastaba y sobraba, al menos para mí.

Pero increíblemente yo no soy el centro del mundo (ni entonces lo fui ni después he conseguido serlo, raro, raro, raro...) así que otras entidades más o menos humanas necesitaron de algo distinto para festejar el quinto de la tarde de esta corrida anual que es la vida. Y llegaron Dani el Rojo y sus muchachitos, y Bryce Echenique y su desfile de sordos con sus adoquines, y muchos más, y montaron el follón del mayo del 68 (por el azar de las cosas o porque se lo pensaron mejor declinaron esperar al año siguiente, con lo que se evitaron las inevitables rechuflas). Y buen follón que montaron, que pusieron todo patas arriba para, al cabo de cuarenta años, haberse convertido, por riguroso orden, en: inefables luchadores por la libertad y contra la dictadura... de salón, funcionarios todos del más alto nivel al que sus capacidades e incapacidades podían llevar, devoradores de moscosos que ellos y sólo ellos inventaron y ellos y sólo ellos han podido disfrutar (moscosos a paletadas), bienpensadores y líderes de opereta en los grupos que ellos mismos formaban para fumarse sus porritos acompañados de sus cañitas y sus pinchos de tortilla, detentadores únicos de la verdad, prejubilados varios con indemnizaciones sorpresivas que nadie entiende, antiguos luchadores por la libertad y contra el franquismo con extenso historial de al menos diez minutos en comisaría y tres o cuatro hostias de los grises, y... santones terriblemente escandalizados ante una muchedumbre más o menos joven que decide hacer dejación de sus obligaciones democráticas en lugar de acudir prestos al redil de las urnas. En fin, se convirtieron en nuestros hermanos mayores.

Y parece que lo del mes de mayo de las flores y de María no va a volver de momento. Más bien semeja haber una segunda parte de lo anterior, si acaso con menos adoquines (de momento)..., pero al tiempo, nos vemos dentro de cuarenta años, a ver dónde para cada uno. Yo me temo que, por la parte que me toca, ya lo sé.

Pero quiero creer, y hago una propuesta de fe: el domingo 22, desde las 8 de la mañana hasta las 8 de la tarde, todos allí, yo también, que en Huesca han empezado hoy.

REAL-I-DAD

En casa, a las tres y a las nueve (pm’s ambas), cuando los telediarios vamos, los de la uno, que son los que vemos por inercia, por costumbre, por historia…, y porque no encontramos nada que nos induzca al cambio…, cuando los telediarios, pues, enchufan sus sintonías, nos pille cómo y dónde nos pille, acudimos prestos a ver y escuchar los titulares. Que si esto…, que si aquello…, que un partido y otro, que este o aquel país, que ya llevamos no sé cuántas mujeres asesinadas este año, que si el cine español, que si la butifarra catalana, que si el fútbol, que si el básquet (hay que ser hortera…)…, que si el tiempo. En fin, que en dos patadas ya te has puesto al día y a otra cosa. Pero normalmente, por educación y por vagancia, dejamos la tele encendida y nos lo tragamos todo hasta el final…, con dos excepciones: que haya perdido el Madrid (no lo soporto) o que estemos en campaña electoral y…, ya se lo pueden imaginar…, mítines, declaraciones, mítines, insultos, mítines, banderetas y banderolas, mítines, “que viene la derecha”, mítines, “que la izquierda se quiere quedar”, más mítines, y más mítines, y más dinero (suyo y mío) a la basura, y más mítines, y la educación por los suelos, y más y más mítines, y autonomías por doquier que para eso somos un país descentralizado, ¿qué se habían creído?, y más y más y más…, derroche, derroche, derroche. Somos un país de medio pelo, pero vamos de sobrados, que a demócratas, avanzados y progresistas no nos gana nadie. Y si nos gana…, ¿será por dinero?

Pues claro que no voto, claro que no encuentro motivos que me hagan sentir la menor ilusión por entregar diez minutos de un domingo y mi intimidad intelectual (que la tengo) a un grupo de personas-personajes que jamás me han demostrado que estén allí por nada más que por sí mismos. Vale, unos más y otros menos, pero confianza de verdad…, ninguno…, que yo conozca.

Y ahora van estos de Democracia Real y se presentan como que son otros, distintos, que abominan de los grandes partidos (¿los pequeños son buenos?, ¿tienen naturaleza roussiana?), y de los organismos internacionales que manejan las cosas (todas occidentales, claro, de China, por ejemplo, ni palabra), y todo eso está muy bien salvo…, salvo que el aspecto y la edad, y hasta la nacionalidad de algunos de los democraciorreales presentes me parecen un tanto sospechosos (sí, ya lo sé, soy un carca) por la densidad de sus características, y salvo porque han ido a “manifestarse pero menos” delante de la sede del Gobierno de la Comunidad de Madrid (Espe) y no de la Moncloa (Zapa).

Soy desconfiado, pero es que tengo ojos y ya he visto muchas cosas y muchas charlotadas. Y no vale sentarse en la calle diciendo que eres lo que no eres (no lo son) si no eres capaz de decir algo concreto y REAL (listas abiertas con circunscripciones electorales y autonomías de perfil bajo, por decir algo) I de DADme algo que me haga confiar…, en algo.

(Perdón por las mayúsculas, no me he podido resistir).

CUESTIÓN DE MORAL

Hoy, en El Mundo,  y a cuenta de las andanzas (disculpen, presuntas andanzas) del afamado Dominique Strauss-Khan, jefazo ejecutivo de las perretas del FMI y aspirante a darse la gran vida en el Elíseo, dice Arcadi Espada que lo peor (o lo mejor, según se mire) que ha resultado de este episodio es la pérdida definitiva de la superioridad moral de la izquierda sobre los demás ante tamaño berlusconidazo..., y yo añadiría que ¿cómo seguir dando la vara con la Guerra Civil si resultan al final tan machitos como cualquier hijo de vecino? No pueden, ya no. Arcadi tiene razón, y yo también.

También en El Mundo (les juro que es circunstancial, no lo he comprado) el desordenado (por decir algo) Salvador Sostres emprende una diatriba contra socialistas, contra Zapatero, contra sus votantes y, un poco, contra todos nosotros, españolitos que nunca tenemos la culpa de nada, que para eso votamos, para que lo apañen todo, y vosotros, los que no votáis, ¿con qué derecho reclamáis nada si no habéis participado antes? Pues votando o no votando también tenemos la culpa, pero unos más que otros..., llevo toda la vida pensando así, y negando la superioridad moral del votante (aunque sea de izquierdas) sobre el que se abstiene. Así que Salvador tiene razón, y yo también.

Y, por fin, en el As (créanme, tampoco lo he comprado, soy más del Marca, más del 39 que del 38) Alfredo Relaño arremete (pero poco) contra la UEFA por el archivo de las causas culés dando cuenta del criterio modificado del clásico In dubio pro reo de Hannibal Lecter por otro más platiniano de In dubio pro Barça. Milagrosamente no dice nada de Villar, pero yo añadiré que la temporada futbolística europea ha sido una muestra grosera de desprecio hacia un club (el Real Madrid) al que se le ha sancionado por temas considerados como de juego "poco limpio" (las tarjetas forzadas y las declaraciones de Mourinho) mientras asistíamos a esos mismos episodios interpretados por el resto de clubes y, particularmente, del Pro-Barça, sin que a nadie se le rasgasen las vestiduras por tamaños hechos vergonzantes y en absoluto adecuados a la grandeza del juego del fútbol, que dirían. Es la superioridad moral del Barcelona sobre el Madrid. Así que Alfredo tiene razón, y yo también. 

Y así está organizado el mundo (y el país también, ojo), como un conjunto de coros de grillos que, a la luz de la luna y al calor de su propia muchedumbre, arropados en su amorfa masa, cantan y no paran su superioridad moral sobre el resto..., sobre mí.

No saben que están equivocados pero...,  ¿para qué necesitan saberlo?..., después de todo manejan el cotarro y nos manejan  a nosotros. Y nosotros nos dejamos..., tan apenas nos permitimos una queja ocasional, un lamento aquí y allá, un ceño fruncido y un gesto de pena y conmiseración..., ¡pobres!, ¡si están en un error!, ¡si la razón está con nosotros!..., si la superioridad moral es nuestra...

Pues sí señor, por mi parte sí, es mía.

MI PROBLEMA

Ya les dije un día, no hace mucho, que soy muy presumido. Qué le vamos a hacer, es mi pecado. Hago esta declaración con más frecuencia de lo que parecería prudente pero es mi truco para controlarlo, para evitar que esta presunción derive hacia la soberbia, para mí el pecado capital por excelencia, el auténtico pecado original. ¿Qué fue sino la soberbia lo que llevó a Adán a querer parecerse a Dios robando el fruto del árbol del Bien y del Mal? Así pues, admitirlo públicamente es mi terapia particular…, y es que resulta asombrosamente fácil caer en el desprecio por todo aquello que no consideramos a nuestro nivel, por todos aquellos que…, por todos vosotros…

Pero volvamos a mi terapia: soy presumido, y eso es un problema porque, ¿qué pasa cuando los hechos no concuerdan?, ¿dónde encaja tanta admiración por uno mismo si la realidad se empeña en llevarte la contraria? Y en eso estoy, porque después de tres meses de subir diariamente a los altares de la opinión cibernética ha llegado el momento que más temía, el día en que no se me ocurre nada no ya que escribir, nada que decir. Horror sobre horror, ¿seguirá girando el mundo tras de mí?, espanto sobre espanto, ¿volverá todo a tener algún sentido?, miedo al miedo, ¿la pantalla en blanco, será el futuro? Encogido en la silla, las manos agarrotadas sobre el teclado, en la ventana sólo hay oscuridad, salvo por la Luna que empieza asomar, la Luna, the Moon en inglés, The Paper Moon de Tatum O’Neal y su padre, la Moonraker del James Bond de Roger Moore, el Moonwalker de Michael Jackson. Michael Jackson, que hace o va a hacer dos años que…
Michael Jackson, que él ganó y los demás perdimos, que nunca sabremos a dónde quería llegar. Michael Jackson que si en Thriller cimentó una fama que ya sería eterna y en Dangerous alcanzó su cúspide musical, en Moonwalker bailó (Bailó), y bailaron con él hasta los muebles de aquel bar, como nunca pensé yo que se podía bailar, bailó que hasta el gato parecía bailar sobre el teclado del piano, bailó que el paso de Locomotoro le llegaba hasta el suelo, y bailó, sobre todo, que el resto de los bailarines no necesitaban disimular, no tenían que frenarse para no dejarle en evidencia, porque él era, al menos, tan bueno como ellos, pero más gande (que diría mi sobrinito). Bailó solo y en compañía, con hombres, con mujeres y con niños, con quienes tuvo una extraña pero no pecaminosa relación.

Michael Jackson, que va a hacer dos años que se nos fue con Freddy, el más grande parsi tanzano que han visto los siglos, el penúltimo que hizo asomar unas lágrimas en mis ojos cuando escuché su muerte.  Michael y Freddy, tan grandes que puedo, al menos por un momento, sentirme pequeño y humilde.

Es mi terapia…

Annie, are you OK?

EUROVISIÓN, POR SUPUESTO

Pertenezco a la generación del UHF, ese canal que luego dio en llamarse “La Segunda Cadena”, después “La Segunda” a secas, para pasar más tarde a ser “La 2” y, espero que definitivamente, “La de los documentales de la 2”. En resumen, años 60 y 70 y el mundo en blanco y negro. Pertenezco a esa generación pero en mi casa no teníamos UHF, mi padre, pitoniso él, auguraba grandes peleas entre él mismo y sus 6 hijos por el programa de turno. Alma de cántaro, no podía saber (ni nosotros tampoco) que el poder pasaría rápidamente a manos de sus vástagos y, más rápidamente aún, de sus nietos, aunque esto casi no llegó a verlo.

La cosa es que, en aquellos años, con la Primavera bien entrada en carnes, era cita obligada (no había otra) la reunión de toda la familia delante de la Iberia de dos mandos (canales –que no cadenas- y volumen) para asistir a uno de los acontecimientos del año: el Festival de Eurovisión. Cita más o menos obligada en aquellos años,  voluntaria y esperada desde entonces hasta hoy. Esperada y disfrutada, que hemos visto desfilar grandes canciones, grandes intérpretes y grandes otras-cosas, que también las ha habido. Todo ello aderezado con la extraña gracia de José Luis Uribarri, santón definitivo del festival y archivo viviente del más nimio dato que sobre aquél pudiera interesar.

Grandes festivales, sí señor. Pero ninguno como el de ayer en Düsseldorf. Hubo temas magníficos, buenos (aunque no tanto) intérpretes, una escenografía del siglo XXII y una ausencia total de frikis (salvo, quizás, el francesito ridiculín). Pero, para mí, lo mejor fue la constatación de un país fuerte que se ha vuelto a levantar, que está orgulloso de ello (y un tanto cansado de ayudar(nos) a los demás) y que, desde luego, no estaba para tonterías de yo te voto a ti porque siempre lo he hecho que luego tú me votas a mí y verás que bien quedamos todos que para eso somos o hemos sido vecinos. El público protestó y con razón, y yo también. Liderazgo económico pero también cultural, porque ayer, entre tanto país más o menos serio o más o menos de opereta, lo único distinto, original y verdaderamente moderno lo pusieron precisamente ellos. La mejor canción, la mejor intérprete (a años luz de los demás), la mejor coreografía y hasta el mejor presentador, ese gordito simpático y roquero. Después una gran canción americana por Italia, un magnífico ská de Moldavia, una bonita balada finlandesa (dadadam-dadadam), los años 70 redivivos con Serbia, auténtica fuerza georgiana y poco más (que ya es mucho). ¿La ganadora?: el dúo Pimpinela pero sin maleta. ¿Y España?, en las verbenas de este próximo verano, como siempre.  

Dos cosas para acabar: en primer lugar los parecidos razonables del cantante francés con Chucky “el muñeco diabólico” y del griego no-rapero con el novio de Susana Uribarri (todo queda en casa). Y en segundo lugar la inauguración del nuevo verbo “uribarrizarse” por parte de José María Íñigo que, conforme transcurría el festival, fue dando rienda suelta a su archivo particular con datos acerca de cantantes y compositores que seguramente ni ellos mismos conocían.

Y basta, no tengo tiempo para más, que voy a llamar al consulado alemán más próximo para que me digan qué debo hacer para ser como ellos, con esvástica y todo si es necesario.

PEREGRINACIÓN

Peregrinas, tengo la cabeza llena de ideas, la mayor parte de ellas peligrosamente peregrinas. Supongo que los que me siguen más o menos a diario ya lo habrán empezado a sospechar pero donde el resto de seres humanos tiene una masa gris más o menos compartimentada por categorías (trabajo, sexo, ocio, sexo, religión, sexo, mmm…, sexo, política, perros, estudios, política, sexo, fútbol…, y cosas así) yo tengo un batiburrillo descomunal, una mezcla de todo lo anterior, pero al modo de la plastilina de colores, ¿se acuerdan?, que juntas varios trozos y no sabes qué resultado acabas por obtener. Así que mi cabeza está llena de ideas peregrinas, y las voy soltando sin ningún rubor en el lugar y momento que me parece bien, o sin que me parezca bien, las voy soltando, aquí y allá, y acullá.

Y la de acuhoy es de las buenas, atentos. Frente a lo comúnmente admitido como dogma sostengo que la Izquierda carece completamente de Ideología, al menos de ideología propia. No tienen, en su discurso, ni una sola idea que se pueda considerar como propia y original, sólo reacciones frente a lo que consideran ataques frontales del poder establecido en cada momento. Y si no, vean…

Saltándonos a cromagnones y neanderthales (a saber qué pensaban ellos de todo esto o si tenían necesidad alguna de pensarlo), la historia social del hombre empieza con reyes, faraones, emperadores, dioses guerreros y mandamases varios en general. Así hasta que los griegos dicen que inventan algo llamado democracia…, como reacción a sus propios tiranos. Los romanos se dan una república para librarse de sus reyes (hasta que se dan cuenta de que no conduce a nada y se inventan su propio imperio). A partir de ellos, mil quinientos años de normalidad hasta que los franceses se inventan una revolución en respuesta a los abusos (sí, abusos, que no pecados) del Borbón de turno. Después la Revolución Industrial inglesa (ésta sí auténtica y original) que, pasados los años, trae como consecuencia su propia reacción: el marxismo-comunismo-socialismo-fascismo-leninismo-nazismo-stalinismo-maoísmo-gemererojoísmo-eteceísmo…, y creo que ni me dejo ninguno, ni en ninguno me equivoco.

Y ahora lo nuestro. Que lo original, perdón, lo Original, es la protección de la vida entendida como valor humano, pues la Izquierda dice que nones, que a morirse todos, y a morirse cuando uno quiera, y ponemos a Leyre Pajín a legislar sobre el asunto, muy progresista él (el asunto). Y me parece muy bien, porque si algo creo ser es un espíritu libre, peregrino, sí, pero libre, y creo de verdad que uno debe poder elegir el momento y la forma de marcharse de aquí, siempre que sepa de lo que habla y lo que va a hacer en realidad, y ésta es en todo caso la dificultad…, pero, con todo, estoy de acuerdo. Ahora bien, me choca que la misma orientación legisladora diga que lo de luchar por vivir no, que eso es reaccionario y que de permitir capitales privados en la investigación de fármacos contra el cáncer del Barbacid ese nasti de nasti, que seguro que el capitalismo derechón acecha con alguna triquiñuela para sacar tajada y que, para todo eso, mejor morirse, y si es con la nueva ley mejor que mejor, que es de izquierdas y, como todo el mundo sabe, eso es guay y progresista.

Y en estas estoy, peregrinando de aquí para allá, y para acullá.

¿Se vienen?  

POLÍTICA FUTBOLERA

¿Qué es lo que más nos gusta en España(s)? El fútbol, claro está. ¿Y, después del fútbol?, ¿hay algo más?, ¿algo que se le parezca? La política, claro está también. ¿Y por qué el fútbol y la política?, ¿por qué no el fútbol y el chorizo de Cantimpalo?, ¿o el fútbol y las películas de Almodóvar (a quien Dios confunda)?, ¿o las películas de Almodóvar (a quien Dios confunda) y la política? Fácil: porque son la misma cosa, un espectáculo en el que por el módico precio de una entrada (a un estadio o a un meeting) puedes jalear a tu equipo e insultar al contrario con total impunidad legal, ética y moral. Hasta te reirán las gracias si tienes un mínimo talento para la bufa.

Y sin son la misma cosa deberíamos poder establecer alegres paralelismos entre uno(a) y otra(o). Veamos, por puestos.

El portero. En el fútbol es el responsable último de que la pilota (esto es un homenaje a él ya sabe quién) no entre en la portería, con el consiguiente jolgorio de la hinchada contraria. ¿A quién deberíamos asignar este papel entre nuestros queridos políticos? No hay duda alguna, a Rubalcaba, capaz de frenar cuantos asaltos contrarios contra su portería se produzcan, con todas las armas y artimañas propias de su profesión, con salidas por alto con la rodilla por delante y, llegado el caso, palomitas increíbles cerca de ambas escuadras. Sin duda alguna, el número uno: Iker Rubalcaba.

En la línea defensiva la cosa se complica, y no por falta de efectivos sino, por el contrario, por el exceso de elementos cuyas mayores capacidades consisten únicamente en el freno y destrucción del juego contrario. Aquí tenemos un gran número de candidatos al podio político-futbolero, contando incluso con las inevitables cantadas que como un Piqué cualquiera están expuestos a cometer. Pero, si me permiten, mi preferido para el puesto sería José Antonio Alonso, portavoz del PSOE y elemento que, siendo que nunca dice nada, despide un aroma de efectividad indudable. Sería nuestro Carles “Alonso” Puyol.

En la zona de los medios la cosa es fácil, y más en estos tiempos cuyo signo es el de control del balón, moverlo de un lado para otro, marearnos y…, por aburrimiento del contrario, llegar a la portería contraria. Así que aquí debemos fijarnos en los primeros espadas, los jefes del cotarro, los cabeceras de cartel. Y, dada la actual moda futbolística, el primero entre todos es Rajoy. La toca y la toca, ahora por la izquierda, ahora por la derecha, un pase centrado, una penetración, un paso atrás y… vuelta a empezar. Don Xavi Rajoy. Indudable.

¿Y arriba?, ¿a quién colocamos en las portadas de todos los diarios?, ¿quién dará lustre y gloria a todos los arduos esfuerzos de las líneas anteriores?, ¿quién rematará a puerta con una publicitaria sonrisa las jugadas de sus mayores? Es claro, una mujer, también el signo de los tiempos. ¿Qué mujer? “Karma” Chacón, Cospedal, Leyre (pajín), “Espe”, Santamaría, Rosa Díez… ustedes mismos, elijan, elijan la que más les guste. Yo, por mi parte, me permitiré ser un poco malo y elegir a: Cristiana Pajín (malo por lo de cristiana, claro).

Ya está, pero… ¿no les da la sensación de que algo no cuadra?, ¿no echan a faltar al Gattuso de la política, ese jugador que sirve los mismo para un roto (sobre todo para un roto) que para un descosido, el “a mí la pelota, que los arrollo”, al Víctor, al Khedira nacional, al Gurpegui, al jugador del Athletic…, al león, a la furia española, al jugador de raza, en definitiva?

Pues hete aquí que llega en nuestro auxilio don Marcelino, el presi aragonés, el vocero socialista, y nos dice: “… el político de raza nunca se separa de la gente…” No sé de qué raza habla pero, Marcelino, me has llegado al corazón. Serás muy tonto (que lo eres) pero, sin lugar a dudas, eres también ese político de raza que me faltaba para completar  el equipo. Aunque no sé dónde ponerte. Creo que en el banquillo, con Eva, de suplente.

H. G. WELLS REVIVAL

Einstein estaba en lo cierto. Ha sido un siglo de idas y venidas, de discusiones y peroratas, de sesudos científicos aportando pruebas como granos de arena en una plaza, minúsculas pero eficaces, una encima de otra han ido construyendo un aparatoso edificio teórico pomposa y acertadamente llamado "Relatividad". Y así se han pasado los años, la energía y la masa íntimamente unidas y de cháchara con un primo al que todo el mundo decía conocer pero al que no se esperaba en la fiesta: el tiempo. Sí amigos, resulta que el tiempo no era un valor absoluto, no transcurría de modo aburrido y lineal (bueno, aburrido sí, pero lineal no)..., el tiempo (el Tiempo) era también relativo. Y claro, la primera aplicación práctica de este descubrimiento sin parangón fue el surgimiento de una pléyade de inventores de Máquinas del Tiempo. Máquinas que nos han permitido durante décadas realizar maravillosos viajes a épocas pretéritas y a futuros alucinantes..., pero sólo sobre el papel, viajes novelados o cinematografiados. No había máquina, no podía ser. Algo se nos escapaba entre tantas curvaturas del espacio-tiempo y tantas cuerdas y combas espaciales. Hasta hoy.

Señores, el viaje en el tiempo es posible. Está demostrado y, en breves fechas, tendremos billetes a la venta para el primero de ellos. Bien es verdad que antes habrá que procurarse otro billete para un viaje previo mucho más prosaico, un vuelo con escalas hasta Samoa.

Porque el 30 de diciembre, a las doce de la noche (12 p.m. para los enteradillos), Samoa entero, sus ciudades, playas, palmeras y, claro está, sus samoanos todos, dará un salto temporal sin precedentes para instalarse como por arte de magia en... el día 1 de enero de 2012. Como lo oyen. Parece ser que, por motivos comerciales, les conviene ponerse a la par con sus vecinos australianos y neozelandeses (a lo que se ve viven ayer), ya que cuando estos últimos inician una nueva semana de trabajo y dineritos ellos (los samoanos) están todavía sufriendo esas espantosas tardes de domingo en las que no hay nada que hacer, salvo seguir el partido del Madrid, y claro, eso en Samoa como que no.

También parece ser que las agencias de viajes se han opuesto en redondo a semejante ocurrencia dado que llevan años vendiendo a Samoa como el último lugar del planeta donde se pone el Sol, y ahora va a resultar que no, que se pone como en todas partes, y así no hay manera de que un mísero turista quiera alejarse por aquel lugar perdido de la mano de Dios.

Así que doblemente demostrado, el tiempo es relativo y te puedes mover por él a tu antojo, y la máquina también lo es, para unos será un éxito y para otros el desastre nuclear.

Ya ven, H.G. Wells tenía razón. Habrá que revisitarlo.

SALVO EL TSUNAMI...

Esta vez ha sido aquí, en casa, en la calle de al lado como quien dice, entre el parque y la catedral…, aquí al lado, en casa, o casi…  Terremotos.

Y han llegado a pares, dos terremotos, dos, de 4,5 y de 5,1 en lo de Ritcher. En Murcia, en Lorca, aquí al lado, en casa…

Y claro que te impresiona, cómo no iba a ser así. Un terremoto es, seguramente, el mayor recordatorio que podemos tener de nuestra propia fragilidad, es algo completamente ajeno a nuestra naturaleza, es algo frío, despiadado y desanimado (sin alma), pero imparable, inabordable y desgarrador. Rompe con todo, rompe nuestras casas y rompe nuestro espíritu.

De las casas se pueden consultar amplia documentación gráfica en Internet, cascotes y escombros por todas partes, polvo y suciedad, destrucción que pareciera un tanto exagerada para apenas un aprobado de terremoto, más para lo que estamos acostumbrados a ver en nuestras antípodas.

De los espíritus…, pues eso, gente desesperada, carreras y llantos descontrolados, miedo y espanto, desorden y anarquía, abrazos, besos y consuelos… Un país de rodillas.

Y comparas, claro. Lo del Japón. Orden y sosiego, edificios enhiestos, tranquilidad, sosiego y tristeza pero-dentro-de-un-orden. Salvo el tsunami, un país en pie. ¿Cómo no admirarles?

Y yo les admiro, y querría parecerme a ellos y tener la certeza de que ante un problema no voy a formar parte de él, que voy a ser parte de la solución. Sin gritos, sin exageración, con valor y coraje, con heroísmo si es necesario… Para ayudar.

Pero la simple imagen de uno de aquí, uno de los nuestros, llorando abrazado a un familiar por lo perdido me retrotrae a lo que soy y al lugar donde pertenezco, como en esas escenas de película en la que, al borde de la muerte, cuando ya casi has llegado a la luz del otro lado del túnel, algo, algo de aquí te hace comprender que aún no, que tienes que volver, que tu sitio es éste. Y vuelves…

Y, de repente, se ha abierto el abismo que ya estaba allí, separándonos inevitablemente, como si de un túnel de Sábato se tratase. Y vuelvo a casa, con los míos, esta vez los de Lorca.

Salvo el tsunami…

¡YO NO HE SIDO! (O "DON TARUGO 2")

Seguro que todo el mundo… Bueno, yo al menos puedo recordar dos o tres episodios de mis infancias (la primera y la segunda) en los que, atrapado sin remisión, descubierto en la misma escena del crimen, me esforcé en parecer digno y (sobre todo) inocente escudándome en esa frase: ¡Yo no he sido! Y algunas veces sí había sido, y algunas no, pero eso es lo de menos…, la cosa era protegerse del dedo amenazante de, casi siempre, un mayor que nos miraba acusador, parapetado también él tras la pregunta terrible: ¿Quién ha…?

La única respuesta posible: ¡Yo no he sido! “Yo no he sido” con la esperanza de, por una vez, resultar convincente, de que te creyesen, de salvar el error cometido (cualquiera que fuese) con esa simple frase. Y qué alivio cuando parecía (casi siempre lo parecía) dar resultado…, aunque tú sabías que no, y eso resultaba muy doloroso. Y eras tú solo al otro lado del mundo, no estabas, lo eras. Y era duro, muy duro, porque sabías dos cosas: que nunca confesarías y que, con el tiempo, habría otras ocasiones en las que volver a repetir: ¡Yo no he sido!… Algo que queda para siempre en el corazón…, como tantas otras cosas.

Miren si no los filósofos, los grandes de la historia (los de ayer)…, toda su vida pontificando, pronunciando frases enormes en el enorme intento de salvarnos la vida.., autoeximidos de toda culpa, como si ellos nunca hubiesen sido…, y, curiosamente, casi todos unos grandes hijos de papá, miembros de familias ricas o acomodadas, salvo la excepción de Proudhon que, claro, se hizo anarquista.

Mi querido Ángel, ¡yo no he sido!

DON TARUGO

Dice Savater en una entrevista que “…haber leído a Spinoza o Montaigne te puede cambiar la vida, pero si eres un tarugo con ojos que sólo lee el Marca, lo que te influye es lo que dice Florentino Pérez…”. Así que soy (o casi) un tarugo, porque el Marca es de lo poco que leo (hasta donde se puede leer un diario deportivo, empresa azarosa dada la nula información que en realidad contienen), aunque lo de la influencia vital en mí de Florentino lo puedo negar tajantemente: no recuerdo haberle oído decir nunca nada.

Pero, si así fuera… ¿qué pasa?, ¿qué hay de malo en ello? ¿Qué habéis hecho los filósofos y profesores de filosofía por la Humanidad? ¿Habéis dicho algo realmente original, algo definitivo, algo que nos dé una explicación final de nuestras miserables vidas? Repasemos…

Heráclito: “… todo fluye, somos y no somos…”. Pues muy bien, pues vale, pues me alegro. Sócrates: “sólo sé que no sé nada”. Ni yo tampoco. Santo Tomás de Aquino: “sólo Dios puede crear”. Eso se lo sacó del Catecismo. Descartes: “pienso, luego existo”. Otro como el griego. Spinoza: “… todo está determinado…”. O no. Leibniz: “debe existir una razón suficiente para que cualquier cosa exista”. O tampoco. Voltaire: “el hombre debe tomar las riendas de su destino”. Pero si Spinoza decía lo contario… Rousseau: “el ser humano es bueno por naturaleza”. Tú verás. Kant: “…, la razón pura…, la cosa en sí inaccesible,…”. Pues ¡hala! a pensar y pensar (para mí que está mal traducido). Schopenhauer: “… el impulso egoísta de la Naturaleza...” Adiós Rousseau. Kierkegaard: “… una verdad por la que vivir y morir…. Faemino y Cansado. Marx (…el hombre mismo…), Nietzsche (… el superhombre…), Ortega (… mis circunstancias…), Sartre (… la nada…, éste además era un cabroncete que rechazó el Nobel públicamente para quedar bien mientras lo intentaba cobrar de extranjis), y así hasta donde ustedes quieran o sepan seguir, que yo no sé más, ni menos.

No niego la categoría de todo lo anterior ni de las mentes (brillantes por lo demás) que alumbraron tanta palabrería. Lo digo en serio, no lo niego. Pero hasta donde yo llego me parece un intento más o menos laico de explicar lo de siempre, de eliminar nuestro más profundo terror, de prepararnos, al fin, para lo inevitable. Y eso es algo que, a lo largo de  un montón de siglos, han venido haciendo ya, con mayor o menor fortuna, todas las religiones, y en especial la nuestra, la católica, el rito por antonomasia, la huida perfecta si quieren, pero hablando claro y llamando las cosas por su nombre.

La filosofía ha intentado entrar en el juego, y lo ha hecho con éxito dado que parece que el destino inexorable de la razón humana es la duda y la consiguiente pérdida de la fe. Enhorabuena por el intento, seguid con ello porque me temo que la cosa va a más.

Pero si se trata de un juego (y podría ser que sí) cualquier conjunto de reglas nos puede valer, hasta las del fútbol. Así que, en realidad, leer el Marca no debería estar tan lejos de los Diálogos de Platón, de la Summa Theologiae de Santo Tomás o del Discurso del método de Descartes.

Claro que, ¿quién soy yo para poner en tela de juicio a tantos y tan preclaros héroes intelectuales de la Historia Mundial?

Nadie, sólo un tarugo…, lector del Marca, para más inri.