Han desaparecido, no se les encuentra por ningún lado. Y es bien raro esto dado lo acostumbrados que estamos a que nos muestren en televisión todo: desde el alumbramiento de un elefante hasta el ofrecimiento de los cadáveres tibetanos a los buitres en alguno de esos místicos países del Asia profunda.
Así que ... ¿dónde están?, ¿a dónde han ido a parar?
¿Están escondidos tras una palmera?, ¿han ido todos al casting de la última película de zombis?
El asunto es que no se les ve, y eso es mucho decir para todo lo que hemos llegado a ver en los últimos años.
En el caso de los japoneses la cosa tiene disculpa por cuanto no son muy dados a exponer ni sus desgracias ni las consecuencias de ellas. Todo lo que hemos podido ver es una puerta de un colegio donde guardan (congelados supongo) a unos cuantos cientos, y a unos cuantos padres de familia con urnas funerarias en las manos tras una rápida visita al crematorio.
Pero ¿y los libios?, ¿qué ha sido de ellos?, ¿tendremos que creer que la cultura árabe -escandalosa de por sí- ha mudado en recato y misericordia del dolor propio y ajeno?
¿Es esa sombra teñida de rojo en el suelo de una calle de Damasco todo lo que nos van a enseñar? ¿No hay más?
¿Va a tener razón Willy Toledo? (¿Dios va a permitirlo? ¿Cuál ha sido su útlima película).
¿Dónde están los muertos?

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