¿Os acordáis? Fue en 1973, el año del vuelo de Carrero Blanco…, en un atraco a una sucursal bancaria de la capital sueca. Resultó que ni los Hombres de Harrelson de aquellos lares pudieron convencer a cuatro de los rehenes (porque hubo rehenes) de que aquellos delincuentes que les habían retenido durante 6 días eran unos malotes. Se negaron incluso a colaborar en el proceso legal subsiguiente. Claro, diréis, eran suecos, y ¿quién se puede extrañar de semejante reacción en gentes que parecen tener menos sangre en el cuerpo que un mosquito en ayuno por Viernes Santo? Y sí, eran suecos, pálidos –que no palúdicos- mosquitos, pero el caso es que al años siguiente 1974 (sin vuelo alguno que yo recuerde, aunque alguno habría, casi seguro), en los nada sospechosos de padecer anemia EE’s-UU’s, se produjo otro secuestro y otra contrarreacción del secuestrado. En esta ocasión llegó incluso a echarse al monte con sus recién encontrados mejores amigos de toda la vida y, durante una temporada, montaron juntos una serie de performances en los bancos y cajas de ahorro de aquellos lugares. Parecido a lo de los suecos salvo por la popularidad del segundo(a) protagonista: Patricia Hearts, rica heredera y pija-pijísima a lo Paris Hilton, pero con menos gracia personal…, un drama… Sea como fuere, entre los mosquitos de la primera historia y la cigarra de la segunda se montó un cuento (posteriormente verificado como real) que se dio en llamar “Síndrome de Estocolmo”. Vamos, que si te dan una torta en público y, tras sesudas meditaciones, decides darle tú otra al pobre desgraciado que pasa por tu lado, pues eso, que ya tienes diagnóstico: no pasa nada, es que te ha pillado el Síndrome de Estocolmo.
Y Síndrome de Estocolmo (o de Ferraz, si hemos de asignar las responsabilidades por una cuestión geográfica) le ha “dado” a Carmen (miren, paso ya de intentar dilucidar si es Carmen, Carme, Carma o Karma…, y de la pronunciación menos aún) Chacón cuando, después de anunciar llorosa que pasaba de las primarias, que era por el bien del partido, del jefe y del gobierno, sí, pero que algo había habido…, después de que ayer mismo la viésemos con gesto serio y circunspecto en el Comité Federal del PSOE aplaudiendo a los benefactores (la ceja y el anís del mono) de su caída con gesto de “ya os pillaré…, en la calle os espero”…, nos desayunamos hoy con laudatorias y halagadoras declaraciones refiriéndose al amigo Rubalcaba como la persona más esto… y más aquello que el Partido pudiera necesitar.
¿Es o no es síndrome? ¿Has visto la luz camino de Damasco? ¿Has rehecho tus cálculos o alguien ha añadido algún cero a tu cuenta política?..., …, … ¿Estás en Estocolmo o estás en Madrid?

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