Me aburre soberanamente el cine español (y el francés, y el polaco, y el armenio, y el iraní ...). Citaré brevemente a mi mujer (espero que no se entere): "si no han echado dinero a porrillo no voy a verla". Me adhiero a su opinión.
Digo esto para dejar claro que no me interesan para nada los Goya ni los goyados, ni toda esa cuadrilla de, en su mayoría, aburridísimos y subvencionadísimos "artistas", ni, mucho menos, esa alfombra de color y patrocinio cambiantes.
Pero me llaman para comunicarme que se ha puesto en marcha una asociación de, más o menos, afectados por "Yo también he visto a Leyre Pajín". "¡Son los míos!", exclamo para mí, "¡Allá voy!". Pero, decepción, este mundo no es el mío, no es la Leyre Pajín que yo he visto. Sólo encuentro referencias a una foto de una señora malhumorada en el transcurso de la gala.
No, no era eso. Yo, que soy más asiduo del "Corazón, Corazón" que del "Telediario" conozco la verdad. Yo he visto a Leyre Pajín en los prolegómenos de la gala, a un lado de la noticiosa foto de González Sinde secuestrando el brazo de Álex de la Iglesia , separada tan sólo un palmo de la actualidad, sonriendo con desesperación porque nadie reparaba en ella, nadie la veía. Sólo yo, que me siento ahora un poco más alejado del mundo en general.
No hay nada más desagradecido que un artista subvencionado con el estómago lleno.
(P.D.: sabíamos muchas cosas de Javier Bardem, y las que no sabíamos nos la inventábamos en defensa propia, pero lo que no sospechábamos es que encima era un cursi de solemnidad).

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