Powered By Blogger

sábado, 4 de junio de 2011

¿Y SI...? (Esa mala costubre...

… que tenemos todos de pensar que si las cosas han sido hasta ahora de una manera, ¿por qué habrían de cambiar?). Pueden aplicarlo a lo que quieran porque ahí está… Una confesión, no hay cosa que más de los nervios me ponga que cuando, en el trabajo (en el mío), pregunto acerca del porqué de esta o aquella manera de hacer algo se me responde: “Siempre se ha hecho así”. Debo de ser tonto porque, inevitablemente, cuando escucho esa frase me quedo mudo, mi capacidad de respuesta pasa del 2,7 (o donde quiera que la tenga) al cero absoluto, aquel del señor Kelvin, el menos doscientos setenta y tres de los centígrados. Y claro, me quedo frío. Es esa mala costumbre de pensar que el curso de las cosas es uno e invariable, que es posible que podamos asistir a algún que otro vaivén, pero que la realidad, tozuda como un tentetieso, siempre ha de volver a su posición natural..., y ahí estamos nosotros, tan pimpantes, con cara de poder con todo, pero con el íntimo convencimiento de que no hará falta que hagamos nada…, y nada hacemos, salvo esperar y dejar pasar el tiempo.

El ejemplo de mi trabajo (y del vuestro, estoy seguro) es bueno, pero limitado. En realidad podríamos hablar del trabajo de todos y, por extensión, de todo de todos. Pero no adubo  (no alcanzo) a tanto, mi cabeza no llega tan lejos, así que me limitaré a algo tan feo y prosaico como la economía. ¿Crisis?, “¿qué crisis?”, dijeron algunos. Y nosotros se lo afeamos: ¡Qué irresponsabilidad!..., ¡nos van a hundir!..., ¡hay que salvar el barco!... Y lo hicimos con total convencimiento y cargados de razones de tanto peso como para hundir cien veces el Titanic… Pero, en el fondo de nuestros corazones con una razonable seguridad de que tarde o temprano las aguas han de volver a su cauce y nuestras preocupaciones se retirarán a sus cuarteles de invierno en espera de la siguiente ocasión.

Pero…, no sé. Vale, los libros de historia han contado todo sobre el batacazo de 1929, y sobre la destrucción hallada en 1945, y sobre el resurgir posterior, y el crecimiento desaforado, y a vuelta en los 70 con la crisis de petróleo, y otra vez para arriba, y la teoría de los ciclos, que si los grandes ciclos de 50 años, que si los pequeños ciclos que subyacen sobre las ondas de los primeros, y arriba y abajo, y una vez y otra…, hasta el infinito y más allá, que diría mi querido (cuñado) Buzz Lightyear (…no se hacen idea de cuánto se parecen…).

Pero…, no sé. Algo me ronda en la cabeza, como el runrún de Cruz y Raya, si lo pueden recordar. Como un rumor sordo y lejano que parece acercarse por las noches, cuando el mundo duerme tranquilo en su ignorancia…, como debe de ser el silencioso aviso de un tsunami… ¿Y si esta vez fuera distinto?, ¿y si algo gordo, pero gordo de verdad, estuviese a punto de pasar?, ¿y si todo lo que damos por seguro se pudiese realmente venir abajo? John Connor se lo dice a la que, sin saberlo aún, acabará convirtiéndose en su esposa: ¿Cómo te sentirías si supieses que todo lo que das por sentado en tu vida no va a durar?

¿Cómo nos sentiríamos nosotros, que ni siquiera tenemos a un Terminator bueno a nuestro lado para protegernos?

¿… y si lo de Grecia, Irlanda y Portugal no fuese una broma de mal gusto en nuestras asentadas vidas…?

¿Y si…?

1 comentario:

  1. ...¿Y si, de una vez, los millones de votos cautivos de la ideología se decidieran a librarse de sus cadenas? ¿Y si, de una vez, los diputados y senadores hicieran caso de su conciencia en vez de a su partido? ¿Y si, de una vez, el común de la gente se atreviera a pedir cuentas a sus representantes, en vez de encogerse de hombros y seguir adelante? ¿Y si, de una vez...? ¡Despierta, o te van a despertar! Las cosas siguen siendo como son, porque a la mayoría de nosotrs nos importa un pimiento que cambien, o que sigan, mientras no toquen nuestra parcelita.

    Y es que ése parecía ser el "leit motiv" de los "indignados", que rápidamente se encargaron de convertir en "indignos", ellos solos, y con ayuda de los distintos comandos de infiltrados (rubalcábicos, comisioneros, ugetistas trasnochados, pseudo-republicanos, republicanos de verdad) y alguna que otra persona con más buena fe que otra cosa. Y así les va a ir: se han puesto en contra a todos los afectados por su indignación y su indignidad; se pelean entre ellos; las chicas, que ya no querían ser princesas, tampoco quieren quedarse por las noches, en vista del "ganado" que pulula a partir de ciertas horas, y de sus intenciones ciertamente lúbricas...

    De verdad: si hemos de confiar la regeneración del Sistema a toda esta jarca, prefiero seguir tapándome la nariz con lo que tenemos ahora mismo. Los experimentos, con gaseosa, por favor.

    ResponderEliminar