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domingo, 5 de junio de 2011

MI PLANTILLA

Hay entrenadores partidarios de tener plantillas numerosas que les salvaguarden de cualquier contingencia a lo largo de una temporada. Los hay que, por el contrario, las prefieren cortas (más reducidas en el argot futbolero) para no tener que lidiar con el ego de chavales, imberbes y malcriados las más de las veces, en cuyo caso se encomiendan a la cantera (los que la tienen) o a la Virgen de los Remedios (los que creen en ella).

Porque todos, unos y otros, se encuentran siempre en manos del azar cuando se presenta el mayor de los enemigos (después del árbitro): la lesión. Ay amigo, meses de planificación, miles de horas de vídeo, entrenamientos y gimnasios pueden quedar en nada si, pese a tanto esfuerzo y dedicación, tanta planificación de lo por venir, surge el avatar menos deseado y más temido…, la lesión, pero no cualquier lesión, sino la grave, la de rotura de algo gordo o así. Y ahí estás tú, entrenador de postín, filósofo de la estrategia, gurú de la táctica, inventor definitivo del juego…, con cara de tonto porque, sin tener culpa alguna, alguna de tus piezas más valiosas se ha roto para un tiempo indeterminado…, normalmente largo.

Y ahí estoy yo, entrenador en-jefe, bloguero cum-laude, líder de todo aquel que se me acerca y del que no…, compungido y abatido porque mi plantilla de seguidores (corta de por sí) se ha visto repentinamente sacudida por una plaga de lesiones variadas entre las que destaca una: la ignorancia en el manejo de eso llamado “redes sociales”. Porque resulta que alguno de los miembros de mi equipo no sabe cómo insertar comentarios en esto del blogspot.com…, y yo... tampoco. Y tras consultar con mi equipo médico habitual hemos decidido que sólo nos queda una solución: pedir ayuda.

Y eso hago hoy, pedir ayuda.

¿Puede alguien enviarme una serie de normas como para burros en las que me explique cómo hay que hacer para insertar un simple comentario?, ¿qué significa eso de perfil?, ¿cómo hacéis los blogueros veteranos?

Por favor, daos prisa, se trata de una emergencia. Es una auténtica epidemia de ignorancia que incluso me está alcanzando a mí.

¡Socorro!                                             (Pago bien)

2 comentarios:

  1. ¡Tiene narices! Para poder publicar el comentario anterior, la palabra "anti-spam" que he tenido que teclear era "pagin" ¡Es que no nos libramos de la inutilidad ni por azar!

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  2. Nuevo intento, después de implicar a Tamao (parece que ése sí ha salido... cruzo los dedos)
    Esto es lo que llevo intentando incluir desde hace dos días:
    Maravillas de la técnica, "el comentario anterior" ha desaparecido, pero aquí va de nuevo. Y no me pregunten, por favor, que hoy está la técnica un poco chunguilla...
    Poca ayuda puede dar otro analfabeto en esto de la electrocomunicación, pero la experiencia (mala) a veces ayuda.
    En un comentario que pude insertar el 26 de mayo, o así, tras 7 intentos, creí descubrir que el intríngulis del asunto consiste en que tienes que estar dado de alta en algún sitio, preferiblemente en Google o alguna de sus subsidiarias. De hecho, cuando incluí los datos de acceso de mi correo electrónico (los mismos que me permiten acceder al mi blog, por cierto), todo fueron caminos allanados. De las otras posibilidades, ni idea, aunque todas parecen tener en común el que tienes que proporcionar un "algo" para poder continuar... y con esto no estoy descubriendo nada nuevo o que ya no hayas/hayáis experimentado antes.
    En definitiva, que la empresa mira por su casa, y que es una maravilla pertenecer al mundo Google. Y no es que me vaya mal con ellos, pero es que las restricciones, a veces, tocan un poco las narices. Por cierto, que ahora empiezo a explicarme el porqué de que tanta (?) gente me diga que ha comentado o va a comentar alguna de mis entradas, y luego aparezcan tan pocos comentarios...
    P.S.: Es la quinta vez ya esta mañana, pero no desespero... O lo consigo, o lo consigo (versión actualizada del chufla, chufla...)

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